Buscar este blog

Cargando...

lunes, 27 de febrero de 2012

La importancia de un buen cuidado de tu espalda para tu sistema nervioso


La salud depende, en gran parte, de uno mismo.
 Existen diversos factores de salud, y el más importante de todos ellos es mantener el sistema nervioso libre de interferencias.
 Él se encarga de que la savia de la vida, los impulsos nerviosos, lleguen a todas las células y órganos, de que recorra todo tu cuerpo.
Por eso es tan importante que nuestra columna vertebral esté correctamente ajustada ya que es la base fundamental de nuestros sistema nervioso.
Recomendaciones para mantener un buen cuidado de tu espalda:
Nutrición

  • Beber agua. Es conveniente beber un mínimo de dos litros diarios para mantener el organismo limpio y bien hidratado. No esperes a tener sed: bebe continuamente y a sorbos. 
  • Comer sano. Conviene que la dieta tenga un 80 por ciento de frutas, verduras, legumbres y cereales. Es conveniente dosificar los lácteos (leche, queso...), las carnes rojas y los pre-cocinados.

Ejercicio
Hacer algún tipo de ejercicio físico es necesario para que se oxigenen los tejidos y células y se eliminen las toxinas del organismo. Los más beneficiosos son la natación, caminar, bicicleta, patinaje…
Relajación Descanso adecuado y suficiente.
Escuchar al cuerpo, dormir hasta que estemos descansados y con energía y en una postura equilibrada. Boca arriba con una almohada pequeña o de lado con una ancha. Nunca boca abajo. El número de horas de sueño varía de unas personas a otras.
Mente-espíritu
Ser optimista. El pesimismo provoca un desequilibrio mental y un aumento de acidez del organismo. Es conveniente practicar alguna técnica de relajación de la mente. La actitud hacia la vida es importante para tu salud. Ten gestos humanitarios, conviértete en parte de la solución y no del problema.
Consejos para el cuidado de tu columna 
Cuando está de pie 

  • Mantenga hábitos posturales saludables. Frecuentar buenas posturas es la mejor manera de prevenir los problemas de columna. Observe su silueta e intente corregir sus posturas.
  • Descanse uno de los pies en alto. Esto evitará que doble demasiado la columna. 
  • No debe inclinarse hacia delante sin doblar antes las rodillas.

Cuando está sentado 

  • Siéntese derecho. No se deje caer hacia delante. No cruce las piernas cuando esté sentado, aunque sí puede cruzar los pies por los tobillos. Si pasa muchas horas sentado, utilice una silla ergonómica con soporte lumbar. Si al sentarse los pies no le llegan al suelo, conviene utilizar un reposapiés. Al inclinarse, mantenga el cuello y la columna lo más alineados que pueda.
  • Cuidado con las corrientes de aire No permanezca sentado dando la espalda al radiador o al aire acondicionado.
  • Cuando duerme o está tumbado Duerma boca-arriba con las rodillas apoyadas sobre una almohada. No duerma boca-abajo, pues esta posición aumenta su curva lumbar, y daña el cuello y los hombros. También puede dormir de lado con las rodillas flexionadas, con una almohada entre las dos. Para la cabeza, no utilice almohadas demasiado altas. Esto podría dañarle el cuello, los hombros y los brazos.
  •  Para levantarse o incorporarse estando acostado, no se levante de la cintura para arriba. Flexione primero las rodillas, gire hacia un lado y ayúdese con las manos para incorporarse. 
  • Cuando sube las escaleras Pise con todo el pie en los escalones, no sólo con el arco. 
  • Cuando carga objetos Lleve los objetos pesados pegados al cuerpo. Alejarlos aumenta el trabajo de su columna.
  • No alcance ni levante objetos más arriba de su cabeza.
  • Camine a paso ligero al menos media hora diaria. Este ejercicio le ayudará a eliminar líquidos y le mantendrá en forma.
  • Cuando se agacha.  Al agacharse, doble las rodillas. Nunca flexione la columna hacia delante. Aproveche los músculos de las piernas para levantar el peso, manteniendo la columna recta. 
  • Cuando conduce Para entrar al coche, siéntese primero en el sillón, y luego meta las piernas en el vehículo. Para salir, hágalo a la inversa. Siéntese con la espalda apoyada en el respaldo, con una apertura de 110º entre el asiento y el respaldo.Utílice un cojín o un soporte lumbar. 
Koldo Arce
Técnico ergónomo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada